Facturar
«Factúrale a Forn Vila la reparación de hoy, 320 € más IVA»
Te enseña la factura y, cuando dices que sí, sale con Verifactu.
Factura, apunta un gasto, mira qué ha entrado en el banco o manda un contrato a firmar escribiendo en el chat que ya usas, como se lo pedirías a alguien de tu equipo. Sin instalar nada. Es la siguiente puerta en la que estamos trabajando; hoy no está disponible.
Facturas y gastos, con un mensaje
El banco y cómo va el mes, preguntando
Hoy ya funciona desde ChatGPT y Claude
Lo mismo que harías en el programa, pedido en un mensaje. Lo que sale con efectos frente a terceros, una factura o un contrato, te lo enseña antes y solo se envía cuando lo confirmas.
«Factúrale a Forn Vila la reparación de hoy, 320 € más IVA»
Te enseña la factura y, cuando dices que sí, sale con Verifactu.
«Apúntame este ticket [foto]»
Queda en tu bandeja de gastos, leído y con su documento.
«¿Qué ha entrado hoy?»
Los movimientos de hoy, con los cobros casados con su factura.
«¿Qué facturas están vencidas?»
Cliente, importe y días de retraso, sin abrir un Excel.
«Manda el contrato de servicios a Ana García»
Sale cuando lo confirmas y te avisa en el chat cuando firma.
«¿Cuánto llevo facturado este mes?»
Lo facturado, lo cobrado y lo pendiente, con los números de hoy.
Las mismas órdenes y la misma cuenta por cualquiera de los dos. Cambia la forma de pedirlo.
Para quien lleva el negocio desde el móvil. Escribes como a tu gestor, adjuntas la foto del ticket o el PDF y contestas «sí» cuando te enseña lo que va a salir.
Para quien quiere ir rápido. Comandos cortos como /banco o /mes para lo que repites cada día, conversación normal para lo demás, y el seguimiento vuelve solo al mismo chat.
Un número de teléfono no es una identidad y un mensaje no es una factura. Por eso la vinculación es explícita, lo dudoso se enseña y lo que sale se confirma.
Un número de teléfono no es una identidad: se puede perder, cambiar de manos o suplantar. Por eso la vinculación es explícita contra un usuario de Cruasan, con sus permisos, y cualquier operación sensible sigue exigiendo confirmación en la aplicación.
Del documento salen proveedor, base, impuestos, total y vencimiento, y se contrastan: si los totales no cuadran con las líneas, el gasto entra marcado para revisión en vez de colarse con un error dentro. Lo dudoso se enseña, no se esconde.
Lo interesante de un bot no es solo preguntarle: es que te escriba él. Que alguien haya firmado, que un cobro haya entrado, que una factura lleve treinta días vencida. La gestión deja de ser algo que consultas y pasa a ser algo que te avisa.
Consultar es inmediato. Lo que tiene efectos frente a terceros (emitir, enviar a firmar) se prepara en la conversación pero se confirma de forma explícita, y queda registrado con su usuario y su hora como cualquier otra operación.
Lo que pides por WhatsApp o por Telegram lo hace la misma suite que usas desde el navegador o desde tu IA: las mismas facturas, el mismo banco y las mismas firmas.
Emites con Verifactu, con tus series, y las recurrentes salen solas.
Reenvías la factura del proveedor y el gasto se registra solo.
Cada movimiento se casa con su factura o su gasto.
Los asientos se hacen solos y el cierre llega revisado.
Das el alta y el contrato, la firma y el SEPE salen solos.
La nómina la hacemos nosotros y la ves antes de pagarla.
Contratos firmados con validez legal, desde 1 € la firma.
El stock se mueve con cada factura y llega a tu balance.
Y por encima de todo
No. WhatsApp y Telegram son la siguiente puerta en la que estamos trabajando. Lo que sí funciona hoy es usar Cruasan desde ChatGPT, desde Claude o desde cualquier IA que hable MCP: así se conecta. Si la mensajería es tu canal, cuéntanoslo en la demo: es lo que decide por dónde seguimos.
Esa es la idea: foto, PDF o reenvío de lo que te haya mandado el proveedor. Lo que se registra es el documento, con sus datos extraídos y el fichero adjunto para que quede la prueba.
La conversación va contra un número de empresa verificado y contra un usuario vinculado con sus permisos, no contra un número cualquiera. Y el documento acaba guardado en Cruasan, que es precisamente lo contrario de lo que pasa hoy: que se queda en el móvil de alguien.
Esa es la parte que más nos interesa: que te escriba cuando alguien firma, cuando entra un cobro o cuando algo lleva demasiado tiempo sin cuadrar. Consultar está bien; enterarte sin preguntar está mejor.
Sí. La API y el servidor MCP están en producción, y con ellos puedes montar tu bot, tu flujo de n8n o tu proceso programado sobre las mismas herramientas y las mismas reglas.
Miramos contigo qué tareas de tu gestión te gustaría resolver con un mensaje y por qué canal. Es lo que decide por dónde seguimos. Y mientras, puedes hacerlo hoy desde ChatGPT o Claude.
WhatsApp y Telegram: en lo que trabajamos · ChatGPT, Claude y MCP: en producción